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Mitos sexuales, realidad sexual

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Imagina que tú y algunos de tus amigos han sido invitados a un tour por una planta nuclear. Un poco después de entrar a la planta, un empleado te saluda y te explica que, aunque el guía oficial no está disponible, de todos modos pueden recorrer la planta ustedes mismos. “Vayan y presionen todos los botones que quieran”, dice el empleado. “Después de todo, el aprendizaje experimental es divertido, y podrán ver ustedes mismos lo que sucede”

Sin una ropa protectora y sin un instructor, ustedes comienzan a vagar por la planta, presionando botones y buscando donde se producen los fuegos artificiales. ¡No! ¡Paren esta pesadilla! Nadie podría recomendar este tipo de acción. Es una receta para el desastre.

Irónicamente, esto es una aproximación a lo que muchos han tomado como educación sexual. Algunos equivocadamente asumen que los jóvenes deberían ser libres de experimentar con su sexualidad siempre y cuando les guste. Así pueden desarrollar sus propias ideas y perspectiva. Tristemente, esto se parece al viaje imaginario a la central nuclear. Comienza a presionar botones, y no pasará mucho tiempo antes de tener un desastre nuclear. Comienza a experimentar con el sexo de manera arbitraria, sin alguna instrucción y pronto experimentarás las consecuencias trágicas, que pueden incluir el daño emocional, un embarazo no deseado y hasta la esterilidad o la muerte por enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Como jóvenes, cómo respondemos al desarrollo de nuestra sexualidad es una de las decisiones más importantes que tomaremos. Las decisiones hechas en esta edad afectan directamente nuestro éxito futuro, nuestra salud, nuestra felicidad matrimonial y hasta nuestra relación con Dios. Así, el sexo es así un tema sumamente importante. Y como es de esperar, la Biblia está llena de instrucción en cuanto a este aspecto de la vida.

Como el creador de la sexualidad en los seres humanos, Dios es quien tiene todas las respuestas. Él sabe como fuimos diseñados y como mejor podemos experimentar la felicidad en todas las áreas de nuestra vida – incluyendo el sexo. Los seres humanos, por sí solos, sin Dios, no tienen todas estas capacidades.

Dios comienza Sus instrucciones sobre el sexo en Génesis, el primer libro de la Biblia, y sigue agregando información durante toda ella, hasta el libro final de Apocalipsis. Decisiones buenas y malas en esta área son registradas en muchos de los libros, también.

¿Cuáles son algunas verdades importantes en cuanto a la sexualidad? ¿Qué información  deben conocer los jóvenes para poder evitar desastres y experimentar la felicidad que Dios quiere que disfrutemos?

Respeta tu sexualidad

Uno de los problemas más grandes en nuestra sociedad moderna y no religiosa es la falta de respeto hacia el sexo. Cuando Dios hizo a Adán y Eva hombre y mujer, dijo que esto era ” muy bueno ” (Génesis 1:27, 31, enfatizado a través de todo el pasaje). La sexualidad humana no fue diseñada para sólo estar bien; ¡fue diseñada para ser sumamente bueno! Y es excelente y maravilloso cuando usamos este regalo especial de Dios del modo en que El quiso.

La hermosa imagen de la sexualidad hecha por Dios es que nos abstengamos de tener sexo hasta que estemos casados y luego sólo disfrutar del sexo con la persona con quien lo estamos (1 Corintios 6:18; Éxodo 20:14). El Sexo fue diseñado por Dios como una fuente de placer especial para ser compartida entre el marido y su esposa. Por la siguiente instrucción de Dios, este acto ayudaría a la pareja a crecer juntos y cercanos en la parte íntima, permitiéndoles tener el mejor sexo posible y ayudándolos a evitar la potencial disolución de sus matrimonios en el divorcio.

Es un acto hermoso de amor entre dos personas crecer vírgenes (no habiendo participado en ninguna clase de satisfacción sexual) y luego en su noche de boda presentar sus cuerpos el uno al otro diciendo, ” te amo tanto, me salvé de estar solo y de que tú lo estés.” ¡Esto es el amor verdadero! ¡Esta es la historia de amor más hermosa de todas! Y este es la clase de principio que puede ayudar a que una pareja viva feliz, y que este matrimonio feliz no termine en un divorcio desgarrador como tantos terminan hoy.

Pero, cuán a menudo las canciones y películas modernas nos cuentan esta historia de sexualidad? No muy a menudo, si es que lo hacen. Incluso, hoy en día el sexo es devaluado y degradado como un acto casual, para que la gente experimente de manera previa al matrimonio e incluso dentro de éste, con quien ellos quieran. Se asume comúnmente que para disfrutar plenamente la vida, la gente debe tener sexo con quienquiera que les guste en el momento.

La “historia de amor” moderna de actividad sexual desenfrenada muestra a dos personas en su noche de bodas diciendo, “He amado a muchas personas distintas antes de conocerte, pero creo que podremos tener sexo sin problemas. Esta noche no es realmente algo especial. Y ¿te conté? Tengo unas pocas ETS que compartiré contigo. Ellas son dolorosas e imposibles de curar. Nos acompañarán toda la vida. Pero Bebé, realmente te amo. Al menos ahora lo hago, y tengo la voluntad de estar contigo hasta que llegue alguien mejor”.

¿Qué historia de amor te gustaría experimentar? Tienes ayuda. Tienes que escoger. Una aproximación a la moderna forma de ser de muchos es sin respeto a los demás, sin respeto a sí mismos, sin respeto al sexo y sin respeto a Dios. Con toda esta falta de respeto circundando el sexo, no es sorprendente que la gente esté contrayendo enfermedades de transmisión sexual (ETS), embarazos no deseados y matrimonios que pronto se disuelven en el fracaso.

Mitos sexuales

Dada toda la confusión que existe hoy con respecto al sexo, es importante que entendamos algunas de las ideas más comunes pero equivocadas en cuanto al sexo. Aquí están algunos de los mitos de hoy:

“La Gente no puede dejar de enamorarse”.  Podemos ser atraídos por alguien a primera vista pero el amor bíblico verdadero es algo que crece. No es egoísta y está basado en el respeto y la admiración hacia el carácter de otra persona y sus atributos piadosos (1 Corintios 13:4-8).

“La gente se compromete en el sexo”. Nadie aún ha muerto por no tener sexo. El despertar de la actividad sexual a su debido tiempo (después de casarse) es importante (Cantares 3:5).

“Si ya has tenido sexo, tu vida está arruinada”. Dios siempre nos ofrece la oportunidad de arrepentirnos (admitir que pecamos y vivir correctamente). El consejo que se nos da en estas circunstancias es el mismo que Jesús dio a la mujer sorprendida flagrante en adulterio: ” vete y no peques más ” (Juan 8:11).

“Todos lo hacen”. Según canciones y películas podríamos pensar que esto es cierto. Pero no lo es. Al salir del colegio hay más jóvenes que no han tenido sexo que los que sí lo han tenido. Y el número de los que se abstienen se está incrementando.

Un plan para la felicidad sexual

Como individuos, escogemos si viviremos vidas sexualmente puras o si no haremos caso a las instrucciones que conducen a la felicidad y la satisfacción. Haciendo un compromiso con padres, amigos y Dios de estar sexualmente puros en la palabra, el pensamiento y el hecho es un importante primer paso para vivir una vida sexual plena, completa y feliz.

Podemos decidir que no usaremos mal lenguaje de ningún tipo, incluso aquel que degrada al sexo. También podemos decidir que no veremos películas con contenido sexualmente inapropiado o escucharemos canciones con letras sexualmente explícitas. Podemos decidir que no cederemos a la presión de ir con aquellos que no respetan el sexo. Podemos decidir que estamos dispuestos a que se burlen de nuestras creencias y no sucumbiremos. Podemos decidir juntarnos principalmente con los amigos que comparten nuestras convicciones. Y podemos hacer nuestra práctica diaria el orar a Dios para que nos de la fuerza para honrarlo en la forma de vivir nuestras vidas.

Dios quiere que el noviazgo y el matrimonio sean experiencias de clase superior, honorables (1 Tesalonicenses 4:3-7). Trata al sexo como el regalo honorable que Dios nos da para ser abierto sólo en el matrimonio, y podrás cosechar la recompensa dulce de una vida feliz y piadosa. Ninguna explosión. Ninguna enfermedad. Ninguna angustia. Solamente una gran historia de amor que puede durar tu vida entera.

– Por David Treybig

3 Comentarios a “Mitos sexuales, realidad sexual”

  1. Alvaro Pizarro Junio 2, 2011 at 9:21 PM #

    creo que estas conversacion son buena para el cristiano de hoy que esta mas bulnerable que siempre 🙂

  2. JOSE MARIA LOPEZ MALDONADO Junio 21, 2011 at 2:24 PM #

    estas platicas con los jovenes debieran de ser seguidas pues necesitan la informacion conforme a como DIOS quiere que manejemos nuestra vida sexual antes y despues de casarse el hombre y la mujer. gracias shalom.

  3. Noé Garrido Castro Agosto 3, 2011 at 11:35 PM #

    Muy buen articulo, me parece que lo mejor que podrían hacer las congregaciones es realizar exposiciones para todos los jóvenes, para que puedan estar preparados en esta sociedad que los bombardea todos los días con enseñanzas y mensajes que traspasan los principios Divinos los mejores principios para elevar esta sociedad a un nivel de vida superior.

    Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido; para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9).

    Dios bendiga su hermosa labor, labor que no es en vano.

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